Ya es un no parar. La semana pasada recogíamos todo eso que pasaba por el Partido Popular de nuestra ciudad, pero no es más que un reflejo de la situación de un partido descabezado desde su dirección general. Estas son las prácticas habituales y son las que acontecen también en Gijón. Tras un puñado de dimes y diretes por el espionaje madrileño, de sobornos para controlar Cajamadrid, de repente salta otra bomba. Corrupción y tráfico de influencias cuyo hilo se tira en ayuntamientos madrileños del PP y ahora ya hay un puñado de consistorios municipales del mismo partido afectados en otras comunidades autónomas.
Y el Partido Popular decide dar una rueda de prensa para defenderse. ¿Y qué estrategia seguir? Pues el tú has hecho más así que cállate. Para defenderme de lo que tú me acusas, yo te digo que tú, el partido del escándalo de los GAL o FILESA no les puede dar lecciones. Una gran defensa sí. Y una rueda de prensa poniendo en duda la acción del Poder Judicial una vez más, arrimando a los jueces al socialismo.
El Partido Popular lleva un lustro de oposición, en el que ha tratado de desgastar al Gobierno, en su búsqueda de retomar el poder, de la manera más sucia posible. Utilizando la mentira, el terrorismo, la muerte, las familias, incluso la Iglesia, buscando sus adeptos, por si alguien tuviera dudas de su naturaleza centralista católica, herencia Dios sabe de qué régimen. Pero no se da cuenta, o quizá sea el objetivo, quién lo sabe, que hay cosas que desgastan no solo al gobierno, si no a la democracia. Una democracia joven, en progreso, que tiene que mirar hacia delante, saneando el odio fomentado durante cuatro décadas que otros, que ellos, añoran. Las críticas continuas a un Poder Judicial y sus acciones, posicionando al Gobierno tras sus decisiones, no ha hecho más que fomentar la duda en los ciudadanos de las decisiones de cada juez, y ha dañado gravemente a un poder que debe ser independiente, y uno de los valores de nuestra democracia. Ejemplos hay muchos de su puesta en entredicho como utilización partidista, De Juana, Mari Luz, Memoria Histórica, Batasuna,… y ahora sus propios escándalos. Cuando otros tratamos de mirar atrás, para curar heridas que se han ido dejando ahí a un lado, pudriéndose, estamos mal vistos. Quizá pronto brinden a sus votantes un Noticiario Documental colgado en su web. Eso sí, si Esperanza Aguirre, o Pilar Fernández Pardo, crearán una comisión, y yo me quedaré mucho más tranquilo.